Shakti Albir

A escasos metros del mar, en L’Alfàs del Pi, nos encontramos con uno de los pocos restaurantes de auténtica cocina Thailandesa.

El restaurante cuenta con diseños y adornos típicos del pais junto con un hilo musical para la zona de comedor. También cuenta con zona de terraza en el exterior. Una opción muy a tener en cuenta ahora que se acerca el buen tiempo.

Interior del comedor

Los productos, sus sabores, sus salsas y su perfecta combinación, es el trabajo que ejecuta a la perfección su chef Mr. Pong. Chef que además, es un maestro del tallaje de alimentos. Los cuales puedes consultar precio para sorprender a tu comensal.

Ensalada de pepino «Tam Tang»

Otro de los «detalles» que más me sorprendieron, en buen grado, es el descuento del 10% si te apetece comer al estilo típico Thailandes, esto es…. ¡con las manos! Así que deja a un lado los cubiertos y sumérgete 100% en su cultura culinaria.

Gambas con Curry Rojo «Kaeng Krati Kung»

La variedad en carta es extensa en todo tipo de carnes, pollo, pato, pescado y mariscos. Además, cada plato lo puedes combinar con otra gran variedad de salsas y diferentes tipos de arroces típicos de la zona asiática. Píde una “Shinga” (cerveza original thailandesa) o decántate por el famoso Saké (vino de arroz) para que tu experiencia con éstos sabores tan intensos tengan todo el sentido que el chef a querido transmitir en ellos.

Pollo cocinado en wok en salsa de Albahaca «Pat Kai»

La calidad del producto es buena, no estamos hablando de un restaurante de lujo donde exigir un nivel superior de los mismos. La relación calidad precio es muy ajustada, tanto en precios de menús pre-establecidos o a carta.

No encontrarás nada que no sea lo que ofrece… una buena comida thailandesa.

Arroz jazmin

La Finca

Entre inmensos parajes de limoneros, naranjos y esbeltas palmeras del campo ilicitano, yergue desde 1984 el restaurante “La Finca”, regentado por la Chef Susi Díaz.

La Finca en 1984 ©GuiaRepsol

Fundado inicialmente con aires tradicionales, poco a poco han ido evolucionando e instaurando un estilo personal sin perder sus raíces iniciales. El tesón diario, el esfuerzo y la pasión por el trabajo, ha permitido que desde el año 2006, Susi Díaz, mantenga, años tras año, su Estrella Michelín y sus dos Soles Repsol. Galardones que, bajo mi humilde opinión, se me antojan escasos.

Entrada a la Finca

Un ambiente acogedor se hace palpable nada más hacer acto de presencia en las inmediaciones. Andar por sus frondosos y bien cuidados jardines, pisar el césped, oir el agua correr por sus fuentes y pequeños riachuelos te envuelven en un aura de paz y tranquilidad preparatoria para lo que nos espera en su interior.

Jardines

La sala es un canto al diseño de interiorismo, donde el modernismo se funde con el rústico tan sutilmente que apenas percibes la intrusión. Las paredes revestidas en piedra se entrelazan con techos de madera laminada, las enormes colañas y travesaños mantienen ese punto de grandiosidad para redondear el ambiente.

Detalle de la sala ©lafinca.es

Además de todo ésto, cabe destacar la perfecta distribución y sutil ornamentación de mesas. Y como punto final, un delicado hilo musical ambiental, que apenas percibirás, pero que sabes que está ahí.

Detalle ornamentación mesas

Carta amplia y bien mimada en todas sus secciones con una gran variedad de elección en entrantes, carnes, pescado y postres. Elaboración muy cuidada sin llegar al agravio comparativo con su menú degustación, pues es tal la exquisitez en ambos (carta y menú degustación) que cuesta por cuál decidir. Pero en ésta ocasión y por ser la primera vez, siempre nos decantamos por el menú degustación.

Mediterráneo | Tentaciones 2015

Platos donde predomina el sabor a cítricos y aromas de hierbas y flores cultivadas en sus propios jardines. Elaboraciones donde se comprueba que Susi, ha sabido combinar magistralmente la creatividad y la innovación con sabores tradicionales y productos autóctonos de la región y proyectarlos a la cocina moderna. Consiguiendo con ello un collage gastronómico para deleite nuestro.

Helado de espárragos | Tentaciones 2015

La calidad de sus productos es excelente, todo de primer nivel y categoría. El precio de su menú degustación (99€) está acorde a la cantidad de elaboraciones presentadas, y en carta es aceptable, nada desorbitado teniendo en cuenta la categoría del establecimiento. Existe la posibilidad de elaborar tú mismo el menú a degustar (75€), claro está siendo éste más corto y eligiendo los platos de la carta, por lo que es diferente al de degustación.

Sepieta con crema de arroz negro | Tentaciones 2015

Un restaurante muy recomendable para hacer una cena romántica o una comida especial. Aunque cualquier escusa es buena para dejarte enamorar por la Chef y disfruta del momento.

Chocolate | Tentaciones 2015

Barahonda

Galardonado con dos Soles Repsol (2016 y 2017), Mejor Establecimiento Hostelero 2016 y Mejor Jefe de Cocina, Cristian Palacio, al frente del retaurante Barahonda, es sin duda el chef y el proyecto gastronómico que se vislumbra con una proyección más que prometedora. ¿Tendrá la región su próxima «estrella» en Yecla? Yo lo tengo claro.


El restaurante se encuentra ubicado en la planta superior de la misma bodega que le otorga su nombre. Al entrar se hace presente un gran salón de estilo minimalista que mantiene la tendencia observada por toda la bodega. Y no es otra que la de fundir tradición (maderas) con destellos modernos (acero). El Sol hace su aparición por toda la instancia gracias al gran ventanal que preside el salón, desde donde, gracias a la distribución de mesas, se puede contemplar el fabuloso paisaje de viñas.

Snacks y Aperitivos

El servicio de sala y la atención al comensal es profesional y atento. Los tiempos entre platos muy correcto y sin prisa, dando tiempo a saborearlos y al dialogo entre comensales. Equipo de sala simpático y agradable, presentando de una forma pausada cada emplatado, sin dar la sensación, que aparecen en otros lugares, de querer soltarte la retaila rutinaria e irse. Todo ello gracias a la atenta y efectiva supervisión de Sofia Sanz.

Foie de Patito de Goma

En carta disponen de dos menús, «Enoturista» (40€) y «Entre Tiempos» (70€), todos ellos con la bodega incluida. Qué mejor que estar degustando los caldos propios de la bodega junto con las magníficas elaboraciones del chef. Aún así, cuando se realiza la reserva, se ponen en contacto para indicarte qué menús están en carta para el día elegido, incluso pudiendo elegir el realizado de diario.

Anguila en Dos Tiempos

Saboreando las creaciones de Cristian, te percatas que hay algo especial en sus sabores, en sus emplatados. Más tarde te informas que ha estado al amparo del Chef David Boldova del Restaurante El Lago de Pedro Subijana y es en ese instante cuando todo encaja en el fino engranaje gastronómico de sus presentaciones.

Crujiente de Algas Ahumadas

Presentaciones realizadas con productos de altísima calidad. Sabores y olores tan intensos que son capaces de trasladarte a recuerdos de comidas familiares en medio de la campiña. Gracias.

Lomo de Angus con Cenizas y Emulsión de Avellanas

Los emplatados tienen un nivel de presentación tan exquisito que podrían causar envídia en las más altas cocinas españolas. Todo ello llevado al cimit de la imaginación e innovación con la representación final de uno de sus postres estrella. Magnífico.

Tarta de Limón con Merengue Quemado

Visitar la bodega de la mano de Sandra, degustar sus deliciosos vinos y comer contemplando los viñedos, es una de las experiencias que no deberías dejar pasar ni un día más.

La Cabaña

«La Cabaña» del Chef Pablo González, es sin duda alguna el restaurante más laureado de toda la Región de Murcia. Situado a las faldas de la Sierra de Carrascoy, en El Palmar, es de los pocos que ha mantenido su galardón año tras año desde que se lo ortorgaran en 2010 por primera vez.


El Restaurante se erige en una cabaña de estilo tropical, con una zona de terraza y rodeado de un inmenso y precioso jardín, donde el murmullo de sus cascadas y la frescura de su verde flora, te transportan al más pintoresco paisaje de Maldivas o Hawaii.

Su interior es imponente. Su techado, realizado con unas enormes colañas deja contemplar un magnífico colage entre la madera y el cañizo de mimbre que lo cubre. Para el servicio, salvo ocasión que lo requiera, no hay más de 10 mesas, todas ellas pegadas a los laterales de la estancia, consiguiendo un espacio amplio en el centro para el perfecto tránsito de camareros.

Portón de entrada

En la parte de la terraza nos encontramos con una decoración acorde, donde la madera, el mimbre y el diseño de aire tropical toma el mando para sumergirnos más aún en una de las mejores experiencias gastronómicas que puedas vivir.

Terraza

Nada más cruzar el majestuoso portón de entrada, el encanto del paraje como el del servicio hacia el comensal es exquisito. Nos indican con amabilidad que el recorrido gastronómico comenzará en la terraza. Tomamos asiento y apenas dos minutos, ya nos están sirviendo los primeros snacks y aperitivos. Una delicia.

Cítricos por el Mundo | 2016

Carta pequeña con lo imprescindible, ya que lo mejor es poder saborear uno de los menús degustación. En ese aspecto, dispone de 3 elecciones (65€, 80€ y 105€), con diferente cantidad de platos para poder elegir el que mejor nos convenga. Todos ellos con la posibilidad de incluir un maridaje de la mano de su sumiller Joan Belda.

Molino de Pimentón | 2014

Impecables tanto sumiller, a la hora de las indicaciones y orientación en los vinos, como los camareros en presentación y servicio de platos.

Almuerzo en el Andamio | 2013

La atención al comensal es muy agradable y confortable. La situación del camarero con respecto a la mesa es distante pero correcta, sin entrar a entorpecer la intimidad de la misma.

Bearnesa, Guisantes y Vieira | 2016

Calidad de los productos inmejorable. Tanto la elaboración como el emplatado es un auténtico espectáculo. Y en ese aspecto es donde ha acertado el chef, ya que a parte de saborear tan magníficos platos, el poder jugar y apreciar los emplatados, hacen que el comensal disfrute más. Porque no nos engañemos, el comensal de un restaurante de ésta calidad no viene simplemente a comer, para eso hay miles de lugares. El que viene, viene a deleitarse de éste tipo de creaciones y a vivir una experiencia donde disfrutarla con sus cinco sentidos.

Gyoza de Caballa en Escabeche con Shiso | 2016

En general, el restaurante La Cabaña te ofrece una calidad a precios muy razonables y ajustados. Si te apasiona este tipo de gastronomía, no tienes excusa para poder disfrutar de una experiencia que seguro no te dejará indiferente.

Crema Tostada de Arroz con Leche | 2016

Lhardy

Corría el año 1839, cuando Emilio Huguenin, nacido en Montbéliard y cocinero en París, inauguraba en Madrid su restaurante Lhardy, nombre que le viene dado del famoso Café Hardy, del Boulevard de los Italianos en París. Por aquellos entonces, aún paseaban aguadores por las calles y en el Teatro Variedades renacía la zarzuela moderna.

©Eduardo Valero | Historia Urbana de Madrid

Fue el primer restaurante en separar mesas, la cuenta por escrito, mantener un menú con precio fijo y reservas por teléfono, aunque por aquella época sólo hubiera 49 abonados en todo Madrid; iniciando lo que hoy en día conocemos como restauración.

Es considerado uno de los más históricos y emblemáticos restaurantes de España. Bajo sus pintorescas lámparas, ahora eléctricas, pero que aún conservan el romanticismo de sus antecesoras de gas; por sus diversos salones y por sus famosos espejos, han pasado una infinidad de personalidades de la realeza, del arte y las letras y la más alta aristocracia. Tales como José de Salamanca y Mayol, habitual del restaurante, que celebró el bautizo de su primogénito Fernando; la Reina Isabel II, así como posteriormente sucedería con Alfonso XII, junto con el Duque de Sesto, Bertrán de Lis, etc, hacían sus escapadas para comer su famoso cocido.

Isabel II de Borbón y Borbón- Reina de España

También entre sus salones más privados, sobre todo en el Salón Japonés, se guardan secretos y actos de la historia de España, ya que fue el rincón preferido del general Primo de Rivera para sus reuniones de ministros y altas personalidades de la Dictadura, y por contraste, aquí se decidió el nombramiento de D. Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República.

Niceto Alcalá Zamora y Torres

Antes de entrar, desde la calle Carrera de San Jerónimo, podemos contemplar y deleitarnos con su pintoresca fachada construida en 1880 por el notable decorador de la época D. Rafael Guerrero. A tal efecto se utilizaron las mejores maderas nobles de caoba que fueron traídas expresamente desde La Habana (Cuba).

Detalle de la fachada | ©Restaurante Lhardy

Se aprecian dos entradas, la de la tienda (la más grande) y otra más pequeña para el acceso al restaurante.

En la zona de la tienda, donde se puede degustar o comprar toda clase de dulces y bollería, la decoración permanece intacta a como fue proyectada desde sus inicios: sus dos mostradores enfrentados y el espejo al fondo, sobre la opulenta consola que sostiene la “bouilloire” y la fina botillería.

Detalle de la tienda | ©Restaurante Lhardy

Al igual que la tienda, los salones Isabelino, Blanco y Japonés, aún conservan su decoración inicial, tales como las chimeneas, la ornamentación (lámparas, apliques, etc), guarniciones e incluso los revestimientos de papel pintado de la época.

Detalle lámpara | ©Restaurante Lhardy

Nada más entrar, percibes que no te encuentras en un restaurante cualquiera. La ambientación de su peculiar decoración o tal vez el saber que el lugar en donde te dispones a pasar una agradable velada ha sido refugio de reyes y lo más grande de la aristocracia de todos los tiempos, hacen que te traslades y te imagines envuelto en un buen traje de caballero de la época contemplando a tu compañera de mesa en las más finas y delicadas telas y sedas.

Anchoas del Cantábrico, con tomate y aceite arbequina

El servicio recibido está totalmente a la altura de tan majestuoso lugar. Desde que te reciben hasta que abandonas la sala, es todo atención hacia el cliente. Una atención cuidada en todos los aspectos que no llega a ser tediosa como puede ocurrir en otros restaurantes donde tienes al camarero pegado prácticamente a la “chepa”. Aquí, desde la distancia se controla toda la sala dejando la intimidad que merecen las mesas, pero sin dejar de satisfacer su estancia.

Solomillo con boletus y salsa de tuétano al oporto

Carta amplia y de muy notable calidad en los productos presentados. Aunque su cocina, como es normal, se ha internacionalizado y presenta creaciones culinarias muy a tener en cuenta, aún conserva en la misma los platos “de olla” más castizos, tales como su atemporal cocido y los callos.

Pato silvestre al perfume de naranja

Digno de mención en sus postres es el «Soufflé sorpresa», una maravilla para el paladar. No he vuelto a probar algo tan delicioso. Su textura, su cremosidad y su sabor te deleitará, siendo el perfecto broche final para una magnífica cena o comida.

Soufflé sorpresa

Productos y materias primas de primerísima calidad, elaboraciones muy cuidadas, emplatado acorde a lo que requiere el plato, un servicio majestuoso y un lugar de ensueño, es de reseñar que el precio, sobre todo si vamos a carta, será elevado. Aunque, si ese es el problema, dispones de un menú degustación a precio muy ajustado, ofreciendo así la posibilidad de disfrutar de tan maravilloso emplazamiento.

Si tu próxima visita a Madrid lo requiere, te aconsejo que no dejes escapar, siempre y cuando te lo puedas permitir, la oportunidad de poder disfrutar , más que de sus elaboraciones, que son exquisitas, de un lugar tan emblemático como histórico en el mundo de la restauración española.