Situada en la península del Yucatán, fue fundada hacia el año 525 d.C. por los canes de Bacalar. Éstos posteriormente tomarían el nombre de los Itzá. Durante su máximo esplendor tuvo una extensión de entre 25 y 30 Km², donde se establecían un mínimo de 30.000 pobladores.

Vista aérea Chichén Itzá

Su nombre se deriva de, según el arqueólogo Román Piña Chan, haciendo referencia al culto, a las ofrendas llevadas a cabo en el Cenote Sagrado y a la división del idioma maya yucateco: Chi=boca; Ch’en=pozo e Itzá=apellido o pobladores. De donde Its=brujo y =agua. Por lo que Chi-Ch’en Its-há se le atribuye la denominación de “En la Boca del Pozo de los Brujos del Agua”. Esto toma más peso aún, después de los últimos estudios que demuestran la existencia de un cenote debajo del templo de Kukulcán.

Pintura de un ritual maya

Hacia 1511, cuando los españoles llegaron a las costas de la península, la propia región se había convertido en lugar de pugnas y de luchas. En la decadencia, la élite estaba formada por guerreros, sacerdotes y comerciantes que gobernaban Chichén Itzá. Ellos habían introducido el culto al dios Kukulcán, levantando impresionantes construcciones y representaciones.

Aunque desde el siglo XVI, Francisco de Montejo y el franciscano Diego de Landa, realizaron las primeras visitas y dieron cuenta de la existencia de la ciudad, es a partir de 1842, año en que John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood realizan una expedición al lugar, cuando toma mayor repercusión. En 1894, Edward Herbert Thompson adquiere la hacienda de Chichén-Itzá y realiza numerosos estudios y exploraciones en la zona, en especial dentro del cenote sagrado, el cual es dragado (1904) y espoliados los objetos encontrados. Éstos fueron enviados al Museo Peabody de la Universidad de Harvard. Hoy en día y gracias a la intervención del Gobierno mexicano, algunos de éstos objetos han sido devueltos.

Edward H. Thompson y su esposa

En 1860, el arqueólogo francés Désiré Charnay fotografió varias de las ruinas mayas, entre las que se encontraban Chichén Itzá. Tras su regreso a Francia, realiza una exposición fotográfica que cautiva a la sociedad parisina. Tal es la expectación alcanzada que, en 1863, el emperador Napoleón III patrocina la edición de su libro “Cités et Ruines Americaines”, en donde describe sus viajes junto con sus mejores fotos.

La ciudad de Chichén Itzá cuenta con 5 plazas, de las que sólo 3 han sido reconstruidas. Todas ellas están unidas entre sí por “sacbes” (calzadas), que miden entre 3 y 8 metros de ancho, de las que se han localizado alrededor de 75. El sacbe más largo encontrado en Chichén Itzá cuenta con una longitud de unos 7 Km aproximadamente.

Templo de los Guerreros

En la ciudad, contempla una gran cantidad de monumentos para visitar, tales como: El Templo de Kukulcán, El Juego de Pelota, El Observatorio, El Cenote Sagrado, Tzompantli, Plataforma de las Águilas, Plataforma de Venus, Templo de los Guerreros, Las Mil Columnas, Baño de Vapor, Mercado, Osario, Casa del Venado, Escuela de Filosofía, Las Monjas, Iglesias, Akab-Dzib y el Grupo de la Serie Inicial.

Detalle Serpiente Emplumada | Plataforma de las Águilas y Jaguares

Considerada como un inmenso tesoro arquitectónico, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1988.

Detalle Tzompantli

Templo de Kukulcán

Fue construido en el siglo XII d.C. por los mayas itzáes para dar culto al Dios Kukulkán (Serpiente Emplumada). Es conocido como “El Castillo”, denominación otorgada por los conquistadores españoles, en el siglo XVI, en comparación con la similitud arquitectónica de las existentes en el continente europeo.

Templo de Kukulcán

El templo tiene 30 metros de alto con una base de 55’5 metros. El cuerpo consta de 9 plataformas decrecientes hacía arriba. En cada lado del templo hay una escalinata, con 91 peldaños cada una, que representan los 4 puntos cardinales.

Ilustración del Templo de Kukulcán

A pesar de su majestuosidad no es de las más altas, incluso la pirámide Nohoch Mul de Cobá es más alta que ella (42m), en comparación con otras prácticamente es pequeña (Pirámide de Keops, Egipto, 147m ; Pirámide Sol de Teothuacan, Mexico, 65m).

Detalle del interior con las dos pirámides

Se tiene constancia que en el interior de la pirámide, existe otra de menor tamaño, descubierta en 1930 con 20m de altura, pero recientemente, se ha descubierto que en el interior de ésta, hay otra que sería la más antigua al corresponder al periodo de mayas puros, con unos 10 metros de altura. Otros estudios indican que se ha descubierto a unos metros de la pirámide principal, lo que serían los cimientos para la construcción de otra pirámide, sobre la de Kukulcán, pero que al final no se llevó a cabo. Los investigadores, creen que esto se debe a que los mayas una vez terminado algún ciclo en su calendario, construían sobre el templo otro más grande.

Cimientos para construcción de otra pirámide

A parte de ser un templo en honor al Dios Kukulcán, también es considerado uno de los mayores calendarios existentes. Si multiplicamos los 91 escalones de cada escalinata por el número de escalinatas, obtenemos 364 a los que habría que sumar el último peldaño, que en éste caso está representado por la cúspide, dando por resultado 365, que equivalen a los días del año. Pero eso no es todo, ya que también representaba la fecha exacta de los solsticios y equinoccios. Y 91, es también el número exacto de días que hay entre solsticios.

Calendario Maya

Durante el amanecer del solsticio de verano y sólo durante 15 minutos, la pirámide de Kukulcán es iluminada, por los rayos del Sol, las fachadas NNE y ESE, mientras que las fachadas ONO y SSO permanecen en total oscuridad. Marcando con este simbolismo el momento exacto del solsticio. De igual forma, pero al contrario, ocurre durante el solsticio de invierno, las fachadas iluminadas son la ONO y SSO mientras que las fachadas NNE y ESE permanecen en la sombra.

Cabeza Dios Kukulcán

Pero si por algo es especial la pirámide de Kukulcán, es por lo que ocurre durante el atardecer de los equinoccios de primavera y otoño. Se observa en la escalinata NNE de la pirámide de Kukulcán una proyección solar de siete triángulos isósceles de luz invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas durante el ocaso. Conforme avanza el tiempo parece descender del templo una serpiente y la última luz del día se proyecta en la cabeza de la serpiente emplumada de la base de la escalinata. El efecto comienza aproximadamente 3 horas antes del ocaso, al principio de estas horas se puede ver una forma de luz que poco a poco se va cerrando para formar 7 triángulos isósceles, los cuales sólo pueden verse durante 10 minutos, después comienzan a desaparecer paulatinamente. Éste efecto representaba la bajada del Dios Kukulcán en agradecimiento por la inminente llegada de las lluvias.

Bajada de Kukulcán | ©blog.bestday.com.mx

Hacia finales del siglo XX descubrieron un efecto acústico que se produce en la escalinata NNE de la pirámide. Si una persona aplaude de forma frontal a la escalinata, el sonido del aplauso provoca un eco semejante al canto de un quetzal (Ave sagrada por los mayas. Actualmente en peligro de extinción).

Quetzal | Ave Sagrada

Como anécdota, el pasado año 2012, concretamente el 21 de diciembre, y de acuerdo con la cuenta larga de los mayas, se cumplía el baktum 13, unidad de tiempo de 144.000 días, equivalente a unos 5.125,26 años y, según la tradición de este pueblo, es el fin y el inicio de una nueva era, pero como es de suponer, este hecho fue interpretado en novelas y películas como algo catastrófico: “El Fin del Mundo”. Esta predicción se detalló en la estela 6 de tortuguero (Tabasco).

Estela 6 de Tortuguero (Tabasco)

En homenaje a la cultura maya, en especial a su numerología y creencias, se decide hacer oficial la denominación de “Maravilla del Mundo Moderno”, al Templo de Kukulcán, el 07 de Julio de 2007 (07-07-07). Para los mayas el número 7 era un número sagrado y aparece en muchas de las representaciones de Chichen Itzá, los “7 triángulos de luz y sombra” de los equinoccios, en el Juego de Pelota, son 7 los jugadores que lo conforman, etc.

Templo Kukulcán | Maravilla del Mundo Moderno

El Juego de Pelota

El campo de juego mide 146 metros de largo por 36 de ancho. El terreno de juego está flanqueado al este y al oeste por largas plataformas sobre las que se yerguen los muros que delimitan el campo. En el centro de ambos muros, a 8 metros de altura, hay dos anillos de piedra en forma de serpiente enroscada, por donde tenía que pasar la pelota para ganar el partido. El diámetro del hueco del anillo es de unos 40-45cm y se cree que la pelota tendría como máximo unos 35cm. Así pues imaginaos lo “fácil” que debía de ser lanzar la pelota a 8 metros de altura y meterla por el hueco.


Los equipos lo conformaban 7 jugadores, 6 de campo y el capitán, que era el que estaba situado más cerca del anillo para ser el encargado de realizar la última jugada y poder meter la pelota por el hueco. Si esto sucedía, se daba por finalizado el juego. El equipo ganador era adorado y su capitán sacrificado cortándole la cabeza con todos los honores. Hay que indicar que para la cultura Maya, la muerte simbolizaba el inicio de su nueva vida con los dioses. Para ellos, ser capitán de un equipo de pelota, ganar y ser sacrificado era un alto honor y orgullo.

Detalle anillo de piedra

En uno de los muros, se puede observar en bajo relieve a 7 jugadores ataviados ritualmente, uno de ellos, el capitán, aparece decapitado y desde su cuello brotan 7 serpientes, una de ellas se transfigura en un árbol con flores de diferentes Plantas de Poder, La Ceiba (Árbol Sagrado Maya).

Detalle bajorrelieve sacrificio

El Observatorio

También conocido como “El Caracol” por la escalera en forma de espiral que se encuentra en su interior. Este edificio, sirvió a los mayas para realizar diferentes observaciones astronómicas.

Observatorio o “El Caracol”

La construcción original descansa sobre una plataforma rectangular de 67m por 52m, con unos muros de 6 metros de altura ligeramente inclinados y esquinas redondeadas. Posteriormente se construye sobre ésta una plataforma de 11 metros de diámetro y 3’7m de altura con la finalidad de reforzar el conjunto. Más tarde se levanta una terraza de 21 metros por 6’5 y otra plataforma de 24m de longitud.

“Las Monjas”

Tanto el observatorio como otras construcciones de la zona (Casa Roja, Las Monjas, Iglesia, Casa del Venado, etc) no estaban vinculadas a las funciones religiosas de la ciudad, sino que se trataba de un área reservada a la ciencia y el arte.

Casa del Venado

Cenote Sagrado

Los cenotes son considerados sitios sagrados, lugares de comunicación con las deidades del agua. Conocido también como Cenote Chenkú o Cenote de los Sacrificios, gracias a los relatos del siglo XVI que aseguran que en él se arrojaban cuerpos humanos a modo de sacrificio.

Cenote Sagrado

Es un cenote de tipo “abierto” tiene 60 metros de diámetro. Sus paredes rocosas se adentran 21 metros en la tierra, hasta alcanzar el nivel del agua que, a su vez, tiene unos 20 metros de profundidad. En el lado sur, hay un baño de vapor y unas ruinas que podrían pertenecer a una rampa de escaleras.

Detalle Izda. Baños de vapor

En 1904 fue dragado por Edward Thompson. Los objetos encontrados (oro, tumbaga, turquesa, cobre, jade, etc) en las aguas corresponden con personas del norte de la península del Yucatán, de Guatemala, Costa Rica, Panamá y suroeste de Estados Unidos, que fueron arrojadas al cenote.

Edward Thompson dragando el Cenote

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