La ilusión de regalar

La chimenea encendida; el olor a dulces de Navidad impregnando el hogar; un reno alumbra tímidamente la entrada a casa con la llama de la vela que prende dentro de un vetusto farol, el buzón que llevará las cartas llenas de deseos a la gélida Laponia, el hogar de Papá Noel, donde este año vamos a viajar sin movernos de la mesa en nuestra Cena de Navidad.

Decoración de bienvenida

Llegan los invitados, puntuales. Llevan esperando cada año esta tradicional cena familiar y parece que tienen ganas de descubrir las sorpresas de la velada.

El motor que mueve y nos da energía cada año para llevarla a cabo sois vosotros: Ginés y Conchita, mis suegros. Una vez más quiero expresaros mi agradecimiento por TODA vuestra incondicional ayuda. Os queremos.

De vosotros aprendemos el valor de invertir en experiencias…El pasado año nos regalasteis por estas fechas un viaje a Praga y este año hemos querido simbolizar en nuestra mesa LA ILUSIÓN DE REGALAR, viajando a Laponia.

No se si estaremos a la altura…¡Comenzamos!

Antes de nada hacemos nuestro particular encendido de luces y del árbol, en el que cada uno de nosotros colocamos unas pequeñas tarjetas con deseos. Detalle que aporta nuestra tita Salud. El del año pasado se me ha cumplido. ¡Gracias Salud!

Coctel bienvenida

Al calor de las llamas de la chimenea que junto a la ventana aguarda la llegada anual de Santa Claus y de sus Magestades los Reyes, preparamos un pequeño cóctel. Siguiendo la temática de la noche, no hay mejor lugar para comenzar a degustar sabores.

Cava con flor de hibisco

En este caso, saboreamos pausadamente un cava Cortesía de los invitados. En cada copa  espera ansiosa de ser hidratada por las burbujas de la bebida, una carnosa flor de hibisco en almíbar, un clásico en nuestra mesa. El cava brut nature, adopta un elegante color afrutado y un sabor exquisito que recomendamos saborear muy lentamente. Como bocado final, degustamos la flor que contrarresta su dulzor con el punto ácido del cava. ¡Una delicia!

Decoración de la mesa

Sin prisa, cambiamos de entorno y nos vamos a nuestra particular Laponia. Y es que no hay elemento que falte para poder hacer con total rotundidad dicha afirmación…nieve, renos, abetos, troncos de madera talados y por supuesto Papá Noel esquiando y paseando en trineo, el cual ya ha dejado a cada comensal el primer regalo de la noche: una cajita llena de bombones.

Se percibe la ilusión de todos, parece que la temática de la noche transmite emociones y se hace sentir más allá de quedar en una cuidada pero simple decoración. ¡Esa era nuestra intención!

El menú de este año es mas escueto y sencillo pues hemos priorizado pasar más tiempo en la mesa compartiendo el momento con los protagonistas, ellos.

Comenzamos abriendo boca con sabores salados para las primeras cervezas de la noche. Cucuruchos de salchicha ibérica de bellota, almendras fritas, nachos mexicanos y salsa picante para acompañar.

Cucuruchos de mini salchicha y almendras. Nachos

Y no puede faltar en una buena mesa murcianica, unas marineras con anchoas 00 en aceite de oliva virgen extra del Cantábrico. Hemos optado por rosquillas de tamaño mini y hemos introducido además un nuevo bocado, la sardinera, consistente en la base de ensaladilla rusa pero con sardina ahumada y caramelizada. Riquísimo!!!!!!!!!

Sardineras

A continuación y para maridar con un vino tinto de la tierra degustamos un queso parmesano seco de 36 meses de añejamiento y un jamón ibérico cortado a cuchillo.

Jamón y queso parmesano

El punto fresco lo aporta el gazpacho de cereza hecho en casa aderezado con aceite de albahaca, acompañado con melón y la ensalada de variedad de lechugas, piña, pasas, langostino, coco, tomate cherry, palitos de cangrejo y jamón, aliñada con salsa rosa.

Gazpacho de cereza
Ensalada de piña

Un plato que repetimos porque gusta mucho es langostino con salsa de wisky. Aunque este año el punto de licor se nos ha ido de las manos, jajaja.

Y llega el bocado estrella de la noche. Los huevos a baja temperatura sobre salsa de trufa, setas, aceite de trufa blanca y sal en escama. No hay mayor delicia que mezclar todos los sabores y mojar pan en una explosión de sabores potentes pero muy equilibrados. Un plato que gustó muchísimo.

Huevo trufado y setas

Acabamos nuestro recorrido gastronómico con una tapa de caldero del Mar Menor y alioli que servimos sin su tradicional pescado.

Caldero del Mar Menor

Llegan los dulces caseros y el vino viejo. Pero lo mejor del postre siempre es la sobremesa. La cocina desordenada pero los sentimientos en orden.

El sonido de papel arrugado, el brillo en los ojos, las sonrisas sinceras…LA ILUSIÓN DE REGALAR.

¡Feliz Navidad!

Comida de Navidad: “Sabores del Mundo”

Las tradiciones culturales siempre permanecen en nuestro subconsciente, aquellas costumbres con las que crecemos y que con el paso del tiempo lejos de olvidar, necesitamos arraigarnos a ellas, nos llenan de felicidad y nos devuelven la sonrisa de retroceder a nuestra infancia.

¿Quién no recuerda la sensación de nerviosismo al abrir los regalos el día de reyes bajo un árbol de navidad o al lado de un belén, a pesar de tal vez no recibir nada de lo que habíamos escrito en la carta?

O la típica cena de Nochebuena con los mejores manjares donde degustar aquellos alimentos que no eran muy consumidos durante todo el año. En mi caso todavía recuerdo el aroma y el sabor de las costillas de cabrito asadas a la parrilla en esa chimenea de leña, el pan casero hecho por mi madre, a la que añoro con fuerza, en un horno tradicional, las habas de la huerta de Murcia y los dulces hechos en casa, que durante el mes de diciembre inundaban el hogar con un aroma característico, que en su momento no aprecias, pero con el paso del tiempo valoras como el tesoro mas valioso del mundo.


Hablamos de tradiciones, de costumbres…pero siendo viajeros apasionados, no podemos quedarnos atrapados únicamente en nuestras raices, a las que adoramos. También queremos descubrir, disfrutar y transmitir las delicias gastronómicas de otras partes del mundo.

El menú de este año está compuesto por platos de nuestra tierra, repitiendo algunos de los que han pedido nuestros comensales, combinados con otros sabores del mundo: México e  isla Mauricio, nuestros últimos destinos. Porque ¡nada enriquece más que viajar! Salir de tu zona de confort, ser consciente y aceptar otras realidades, otras costumbres tan auténticas y tan arraigadas en la población foránea como tú a las tuyas.

El punto más tradicional de la comida ha sido la decoración. Porque no hay Navidad sin belén, en la mesa toma protagonismo un representativo nacimiento que este año destaca o complementa a nuestro árbol de Navidad.

La palabra que más repitieron los invitados al verlo es “¡qué ricura!” Y es que las figuras elegidas transmiten ese punto de ternura e informalidad que buscábamos para la ocasión. Todo un acierto.

En mesa, cada comensal tenía sobre su plato su nombre escrito en unas etiquetas de pizarra. Además un portafotos con una caricatura personalizada que arrancó las risas de todos. Se empieza a notar la calidez en el ambiente, esa sensación que se transmite cuando realmente te sientes cómodo. ¡Y es que los detalles son fundamentales!

Detrás de cada fotografía, estaba la minuta del menú. Variado y extenso…tanto que el último plato no lo pudimos servir, a petición de los invitados.

Coctel Corazón de Navidad

Flores de hibiscos caramelizadas, bañadas en cava. Una delicia para abrir boca con estos burbujeantes sabores. Las flores se pueden comprar por internet caramelizadas, aunque su precio algo elevado. Yo opté por comprarlas deshidratadas, hidratarlas y hacer el almíbar en casa.

Es un género de zonas templadas, subtropicales y tropicales de todo el mundo, con un origen centrado principalmente en el sureste de Asia. Introducido y cultivado desde tiempos inmemoriales para usos, ornamental, alimentario y medicinal (wikipedia)

La flor de Jamaica, nombre con el que también es conocida, se usa especialmente en el Caribe como refrescante agua de Jamaica (bebida que elaboramos en nuestra cena del pasado año). En Egipto y Sudán también se utilizan los pétalos para hacer una infusión llamada carcadé.

Mini Mexican Spicy Chips y Encurtidos

Variedades de aceitunas con sabores y aliños muy diferentes, presentadas en una tradicional caja de madera de la huerta de Murcia. Del árbol a casa. No tardaron en desaparecer.
Acompañamos con unas patatas paja, muy finas y crujientes y unas salsas mexicanas picantonas para potenciar el sabor.

Jamón, Lomo y Queso

Como todos los años, el jamón lo traen mis suegros y está riquísimo. Además elegimos un sabroso lomo a la tabla de Murcia, curado en romero y otras hierbas. Toda una delicia. Poco innovador pero muy sabroso. Acompañado de una elección de quesos: De trufa y de Pimentón Picante.

Canapés Variados

Los platos estrella de la noche. Si queréis sorprender  a vuestros invitados, os  los recomendamos pues son my fáciles de preparar y están muy ricos.

El pan que elegimos es mallorquín. Unas quelitas de tamaño maxi, que además de estar buenísimas, no absorben los jugos de los ingredientes por lo que no reemblandecen la base.

Canapé de Salmón

Bolitas Duck Ham

Uno de los bocados estrella que gustó muchísimo. Es muy sencillo de preparar: mermelada de tomate, jamón de pato, mini mozarella, tomate Cherry kumato, unas escamas de sal y un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Huevo de Codorniz sobre Gamba al Ajillo.

Otro bocado para relamerse y muy sencillo. La llema cocida la mezclamos con pepinillos muy picados y mahonesa. Un poquito de cebollino pone la guinda.

Boquerón sobre manto de Aguacate

Aguacate, boquerón, cilantro y unas perlas de aceite balsámico de módena. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra y a saborear este contraste de sabores.

Brochetas Indias Tantoori

Una bocado especial pues las especias que requiere la preparación de esta tradicional receta india las compramos en un el Mercado Central de isla Mauricio, en nuestro recorrido por la isla. Potente contraste de sabores.

Crujiente de Pulpo

Una croqueta de pulpo cremosa, suave y sabrosa en su interior con un bocado extra crujiente.

Navajas

En estas fechas, el marisco no puede faltar en la mesa. Elegimos un ceviche de navajas. Sabores cítricos y refrescantes característicos de la cocina latinoamericana.

Mejillones Thailandeses

Mejillones ecológicos gallegos, cocinados al vapor en agua de coco y cilantro. Un plato que ya hicimos con anterioridad y que repetimos porque gustó mucho.

Langostino Ahogado en Salsa de Whisky

Otro de los favoritos es la salsa de wisky con langostino. Se realiza la salsa sofriendo ajo, cebolla, pimiento verde, pimiento rojo y tomate. Posteriormente se rehoga con whisky y se bate todo. No olvides pan para limpiar el plato. Una delicia.

Ensalada Cítrica Mauriciana.

Cangrejo, pimiento amarillo, coco y una vinagreta especial. Una ensalada muy refrescante que nos recuerda nuestros días por esa maravillosa isla del Índico.

Cerezas Estrujás de Anchoa y Albahaca

Todos los años servimos gazpacho de cereza porque gusta mucho el peculiar sabor del gazpacho con el aliño de albahaca y pistacho con el que lo condimentamos. En esta ocasión, y por primera vez, nos hemos atrevido y el gazpacho lo hemos elaborado nosotros. Hemos seguido una receta del maestro Berasategui y el resultado es espectacular.

El plato principal que habíamos elegido era una tapa de caldero del Mar Menor bajo unos lomos de lubina. No pudimos servirlo, pues a estas alturas no podíamos comer más.

Pannacota Limonera de gin tonic

Y para ir finalizando servimos un refrescante postre de lemon curd, panncota y gelatina de gin tonic. De esos postres que por mucho que hayas comido siempre tienes un hueco.

 

Acabamos con el sabor de los bombones sobre un bloque de sal rosa del Himalaya y el momento de la sobremesa, las copas y la charla, sin duda lo mejor de la comida.

¡Feliz Navidad!

Cuida tus pensamientos porque se volverán actos. Cuida tus actos porque se volverán costumbres, cuida tus costumbres porque formarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino y tu destino será tu vida.Gandhi

Nuestra cena de Navidad

Acaba 2017, pasamos cada hoja del calendario sin apenas darnos cuenta de la velocidad con la que sucede y llegamos a diciembre, último mes del año. Un mes cargado de festividades, celebraciones, deseos de paz, felicidad y buenos propósitos.

Propósitos que a veces hacemos realidad y otras se esfuman con la misma rapidez con la que los hemos pensado. Uno de los propósitos que intentamos  cumplir cada año, es el de agradececimiento, en este caso a mi suegros.

A mi suegra, por el esfuerzo y dedicación diario de enfrentarse a la tediosa rutina de cocinar cada día del año para toda la familia. A mi suegro, porque cada lunes se vacia los bolsillos para cargar con bolsas colmadas de productos frescos del mercado, y llenar nuestra nevera.

A los dos, por enseñarnos y compartir el disfrute con la buena mesa,  rebosante de los mejores productos en casa y también por buscar siempre la excusa perfecta en busca de los mejores restaurantes, testigos de momentos especiales  bajo las faldas del mantel.

¡Gracias!

Este año, con motivo de nuestro viaje a Rivera Maya, hemos puesto sobre nuestra mesa el sabor de México, con una mezcla de aromas, colores y sabores intensos, sin olvidar nuestras raíces y productos de la tierra.

Bienvenida

Para recibir a los invitados comenzamos con esta colorida y divertida presentación. En el centro de la escena, una palapa típica de los poblados mayas, que yo misma hice con hojas y palillos decorada al mas auténtico estilo caribeño.

En los cuencos de madera que la rodean, servimos agua de Jamaica, una infusión hecha de cálices (sépalos) de la rosa de Jamaica (Hibiscus sabdariffa). Tiene un intenso aroma, un atractivo color rojo y un sabor agrio, parecido al del arándano, añadiéndose a menudo azúcar para endulzarlo.

Intentamos con esta puesta en escena, recordar la calurosa bienvenida que nos hicieron en el humilde poblado maya de Ek Balam. Una experiencia única e inigualable.

Para picar, un aperitivo de nachos mexicanos y salsas típicas de la zona. Picante suave que estimula el paladar.

Entrantes

Y ya en la mesa, hacemos pausa para que los invitados busquen su cubierto, personalizado con su nombre, tomen asiento y descubran el mensaje secreto que esconde el papiro. Un poco de misterio para darle emoción a la noche.

Continuamos con el “Cóctel  Riviera Maya”. Refrescante mezcla de licor de melón, zumo de naranja y daiquiri de fresa. En esta ocasión el daquiri nos ha salido demasiado granizado. El punto justo es difícil, ya que si queda muy líquido su densidad hace que se mezcle con las otras capas, perdiendo estética en la presentación.

El primer entrante en mesa, además de los “nachos mexicanos” que acompañan nuestro cóctel, son unas “bolitas de papa”, echas con patata y queso fresco. Un sabor sencillo, humilde, de rápida elaboración, sin pretensiones de gran cocina, que se potencia al entremezclar el bocado con salsa de guacamole y tomate. Fácil elaboración, sacada de un recetario mexicano que nos regaló nuestro taxista en Riviera Maya. ¡Gracias Raúl!

Contra la sed, y el picante, una cerveza con tequila.

Cambiamos de tercio, pero sin abandonar el continente americano. Utilizamos para la presentación de unas tapas de pulpo, una cama de patatas violetas. Al parecer se desconoce la historia y origen de estas patatas, no obstante, su procedencia se sitúa en América del Sur. Su sabor, no difiere al de la patata tradicional, aunque sí su textura y propiedades.

Para acompañar, unas perlas de yuzu, que aportan un toque ácido y fresco y alguna flores comestibles.

Potenciamos el sabor, con Libalis, un vino blanco que se caracteriza por la elegante explosión de frutas en nariz (melocotón, moscatel, piña, maracuyá). En boca continúa siendo muy frutal y equilibrado, dejando una larga estela de recuerdos tropicales.

¡No podíamos haber elegido otro vino para la ocasión!

Pero el plato estrella de la noche fue esta lata de conserva.

Unos langostinos con salsa al whisky escondía su interior. Un sabor suave, fino y elegante que hizo las delicias de todos. No pensábamos que iba a gustar tanto, pero sin vacilar a todos les encantó. Con pan recién horneado no quedó gota ni resto alguno de la salsa.

El siguiente aperitivo son unas tostas de pan con paté de aceituna negra, tomate seco en aceite de oliva virgen extra y parmesano. Contraste de sabor potente que es maridado con un crianza de bodegas Barahonda, conocido por nosotros en la degustación y visita a su restaurante.

Y no podía faltar el jamón Serrano, el lomo de bellota y la tabla de quesos.

De izquierda a derecha: queso con chile, queso parmesano y queso curado “boffard”.

Otro plato que gusta mucho es nuestro particular baile de gazpachitos.
Gazpacho de mango con hueva de mujol. Y gazpacho de cereza con gamba roja, ralladura de pistacho, anchoa, queso parmesano y emulsión de aceite de albahaca. Agradecer desde estas líneas el inestimable y maravilloso favor recibido por parte de José Antonio Trujillo Fernández, Director Comercial de Collados Gourmet, sin tu buen hacer no hubiera sido posible. Millones de gracias.

Principal

Vamos llegando al final de la cena con nuestro particular huerto de navidad murcianico.
Tierra de aceituna negra deshidratada cubre la base sobre la que realizaremos la plantación de mini zanahorias (moradas, naranjas y amarillas), brotes variados, cebollinos y mini alcachofas.

También nuestra tomatera de cherry junto a una plantación de lechugas y espárragos. ¡Divertido a la vez que riquísimo!

Continuando con la misma temática, el postre no podía ser otro que estas mini macetas de helado de mango, tierra de galleta y fresa. El aroma de la menta pone el broche final. Un postre delicioso, rápido de preparar y muy refrescante.

Empezábamos nuestra cena con sabores de México y no podemos cerrar la velada de otro modo. En este caso, preparamos un mini chupito de “tequila sunrise” a base de granadina, naranja y tequila. Un toque agradable a la vez que potente para poner el punto y seguido a un año más.

El que da, no debe volver a acordarse; pero el que recibe nunca debe olvidar.Anónimo

Nuestra Cena de Navidad

Post de tendencias en decoración para esta Navidad y de recetas navideñas hay muchos. Aquí podrás encontrar algo más cercano y real. Podrás “transportarte a nuestra cena de Navidad”. ¡Ponte cómodo, que empezamos!

Decoración de la casa
Con respecto a la decoración, en estas fechas, puedes ver millones de revistas y escaparates de ensueño, pero la opción más correcta siempre será la que vaya más acorde con tu estilo y tu personalidad. Eso será una apuesta segura y te hará sentir tan cómodo a ti como a los tuyos.
Nuestro árbol está cubierto por la nieve, lo que  invita a que la decoración que acompaña a la casa y a la mesa, aporte calidez.
Los adornos elegidos han sido de cristal, con algunos muñecotes que le aportan color. El toque de luz lo dan las luces. Blancas, sencillas y cálidas.

Detalle del adorno en el árbol de navidad

Para la decoración de la mesa he optado por un mantel en color crudo. Un tono neutro, que te permite poder jugar con la decoración. Destaca un largo camino de mesa en rafia con estampaciones de estrellas en purpurina. Para los elementos decorativos he escogido la madera, el cristal y las velas. Como color cobra protagonismo el rojo, pero de una forma muy sutil, como simples pinceladas que dan una “alegría contenida” a la mesa.

Detalle de la decoración de la mesa
Centro de mesa

Nos apetecía recibir a los invitados de un modo distinto al habitual.  Por ello hicimos un primer entorno, frente a la chimenea, con una música de fondo suave y relajante.

Aquí pudieron disfrutar de un cava con flor de hibiscus. La flor además de embellecer la copa, deja un sutil color rosado  y además es comestible. ¡Toda una golosina para empezar la noche con buen sabor de boca!

Cava con flor de hibiscus

El menú
Elegimos la opción de hacer entrantes variados para poder degustar muchos sabores y jugar con las presentaciones.
Una vez en la mesa,  cada comensal tenía preparado la minuta del menú, que preparamos en papel envejecido y sellado con lacre.

Lacrando el menú
Detalle de la minuta del menú
Minuta del menú

Y aquí comienza nuestro recorrido gastronómico…

Encurtidos
Aceitunas de diferentes sabores. Eran carnosas y muy sabrosas. Las de color mas rojizo tenían un punto picantón.

Aceitunas variadas

Gazpacho de cereza
El gazpacho de cereza, fue el rey de la noche. Todos querían repetir y junto al coctel de bienvenida fueron los protagonistas. La receta es del famoso Chef Vasco Martín Berasategui. Pero, por supuesto, salvando las distancias.

Gazpacho de cereza

Mejillones Thai
Hemos elegido este plato, tras quedar fascinados en una degustación en la taberna asiática “KOME” en Murcia. Ni que decir tiene que aunque en casa salió muy bueno, a nuestro estilo, saborearlo en la taberna es simplemente fascinante… Allí lo probamos por primera vez y quedamos alucinando con los sabores, así que buscamos recetas por Internet y tras varios intentos este fue el resultado. El sabor espectacular.
Al acabar el plato de mejillones intentaban con la concha del mejillón beber las pocas gotitas del caldo. No sabían que lo mejor estaba por llegar….

Mejillones thai al agua de coco

Chupito sopa thailandesa
Aunque visualmente no deslumbra, el sabor es especial. Servimos el caldo de la cocción del mejillón en el agua de coco. ¡Estaban encantados! Porque era lo que estaban pidiendo a gritos cuando repelaban con la concha esas gotitas.

Sopa de coco

Aceites con sales.
Servimos pan recién horneado, acompañado con aceite de oliva virgen extra de guindilla, romero y laurel. Un sabor especial. Servimos en este momento el pan para cambiar de tercio. Pasamos de sabores asiáticos a otros más exóticos y refrescantes.

Aceites
Sales

Ensalada navideña
Sin exceso en la cantidad, se trataba de aportar otro sabor diferente. Refrescante y ligera para seguir con la cena. Mezcla exótica de mango y aguacate, acompañado con langostino cocido, rúcula, surimi (coloquialmente, palitos de cangrejo) y el toque navideño de uvas pasas. Para el aliño utilizamos vinagre de módena, sal, pimienta y aceite aromatizado con langostino.

Ensalada

Cookies de algas
Como resultado de probar la mezcla de varios sabores en casa, surgió este aperitivo. Está hecho con una base de galletas ecológicas de algas, ajo negro, queso azul y anchoa del cantábrico en aceite de oliva virgen extra.

Cookies de algas, ajo negro, queso azul y anchoa

Tabla de quesos 
Otro plato inspirado en nuestras experiencias en los restaurantes, en este caso, de nuestra ciudad. El queso idiazábal, del restaurante “Gurea”, nos gustó tanto, que teníamos que servirlo en nuestra mesa. O al menos aproximarnos…. Y aunque en casa estaba bueno, el que nos sirvieron allí estaba espectacular. Además, decidimos añadir queso parmesano.

Tabla de quesos

Solomillo de pavo 
Como plato principal, un solomillo de pavo a la cerveza negra. Pusimos un plato al centro ya que los invitados preferían poca cantidad. Una receta deliciosa.

Solomillo de pavo a la cerveza negra

Postres
Y como broche final los postres, que no dejó indiferente a nadie.
En primer lugar una bandeja con variedad de frutas tropicales. Aportaban color y frescura. Fue un momento muy divertido descubriendo los nombres y probando nuevos sabores. Todos querían probar!!!. La  bandeja estaba formada for dátiles, cereza, pitahaya, piña baby, maracuyá, carambola, kumkuat, tamarillo y bananitos.

Cesta de fruta tropical

Después de refrescarnos, servimos tres mini postres. El primero era una pannacotta al Gin-tonic de Pedro Subijana. Con un contraste de sabor amargo-dulce-ácido.

El segundo un mini pastelillo relleno de crema pastelera. Una receta tradicional de una persona muy especial.

Postres navideños

Y para finalizar unas trufas servidas sobre bloque de sal Persa.
Este bloque, además de servir como excelente plato de presentación, tiene muchas posibilidades. Se pueden preparar platos a la parrilla como carnes, pescados, así como enfriar y servir tartar, carpaccio, sushi, salmón ahumado, quesos, postres… Este bloque libera poca sal a los alimentos y a su vez es rico en oligoelementos como calcio, potasio y magnesio. El punto de sal con el chocolate nos pareció atractivo como broche final a nuestra cena.

Trufas sobre bloque de sal persa

Y hasta aquí nuestra experiencia. Porque no hay nada como disfrutar tu hogar. Acabamos con esta frase…

“Un hombre viaja alrededor del mundo para buscar lo que necesita y vuelve a su hogar para encontrarlo”. George Moore