El Cairo

El Cairo, la mayor urbe Africana, capital de Egipto. Una ciudad en la que reina un caos muy estructurado de luces, sombras y misterio, ya que es el epicentro del poder y del lujo extremo pero paradógicamente también de la pobreza. A su vez es uno de los enclaves turísticos más enigmáticos, pues sobre las arenas de su desierto yergue impoluta al paso de los siglos, una de las  siete maravillas del Mundo Antiguo: las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos.

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Hotel Grand Palladium

El hotel Grand Palladium Resort & Spa, está ubicado en el estado de Quintana Roo, en la afamada costa caribeña de Rivera Maya. Privilegiada situación a tan sólo 30 minutos de Playa del Carmen y de Tulum.

Al igual que otros complejos de similares características está literalmente entre la selva.

Exuberantes jardines de vegetación tropical, lagos navegables, senderos ecológicos que abren paso entre manglares, y una larga playa de 800 m de extensión de arena blanca y aguas turquesas son sus principales caraterísticas.

El complejo ofrece:

– 252 Habitaciones Estándar, 130 Junior Suites, 32 Mayan Suites y 6 Master Suites
– 9 Restaurantes temáticos a la carta con una amplia variedad de gastronomía. En los cuales puedes disfrutar del todo incluido.
– 5 Restaurantes buffet y otros servicios gastronómicos al aire libre.
– 25 Bares distribuidos por el complejo.
– 7 Piscinas de agua dulce.
– Centro de Spa & Wellness
– Salas para eventos y congresos
Discoteca Sunset Boulevard para adultos
Baby Club para niños de 1 a 3 años, Palladium Mini Club para niños de 4 a 12 años y Black & White Junior’s Club para adolescentes (13-19 años).

Dentro del mismo resort, puedes elegir entre 5 hoteles, de diferente categoría.

  • Grand Palladium Colonial.
  • Grand Palladium Katenah.
  • Grand Palladium Riviera.
  • Grand Palladium White Sand.
  • Grand Palladium Royal Suite Yucatán

Y aunque puedes pasear y disfrutar de los servicios de todas las zonas, el Royal Suite Yucatán goza de mayor privacidad y servicios exclusivos.

Nuestra elección fue el hotel Katenah. Habitación Junior Suite en una tercera planta, en una villa muy cerca de la playa.

El complejo es gigantesco. Puedes desplazarte en unos carritos que recorren las instalaciones o pasear tranquilamente entre sus pasarelas de madera contemplando la vegetación y la fauna salvaje, acostumbrada al transitar de turistas: cocodrilos, flamencos, iguanas, tortugas…

Uno de los espacios con mayor atractivo es el Spa. Remanso de paz decorado al más puro estilo maya.

Tras dejar las pertenencias en las taquillas, antes de realizar el recorrido por circuito de hidroterapia, puedes refrescarte con una tradicional agua de Jamaica, la cual además de deliciosa y relajante, posee infinitas propiedades muy beneficiosas para el organismo.

Tras una primera ducha entramos a la sauna, y aunque la primera sensación puede resultar agobiante por la alta temperatura, le acabas cogiendo el gusto.

El recorrido a la vez de relajante es muy divertido. O al menos así lo viví yo, entremezclando risas contenidas para no romper la quietud del silencio que envuelve el lugar con la impaciencia por descubrir cada una de sus estaciones: Jacuzzi, sauna (seca y húmeda), baños de vapor, hidromasaje, cascadas, piscinas…

Consta de dos zonas, una interior,  y otra exterior a la que accedes desde las serpenteantes aguas de la piscina.

El entorno perfecto, muy cuidado.

Un espacio ideal para retomar aliento después de los agotadores días de rutas descubriendo los tesoros de la península de Yukatán.

Al borde de la piscina hay un bar donde se puede disfrutar de una amplia carta de bebidas naturales, energéticas, depurativas, relajantes…

También existe la posibilidad de utilizar el gimnasio, contratar diferentes tipos de masajes y terapias (suecos, deportivos, reflexología,  masajes en pareja, etc), así como solicitar los servicios de su peluquería unisex.

La extensa, cálida y turquesa playa, resguardada en toda su extensión por exóticas palmeras, entre las que puedes relajarte al vaivén de una tradicional hamaca caribeña, tal vez sea una de las imágenes publicitarias más potentes del hotel, y la primera que te viene a la mente cuando hablamos de vacaciones en Rivera Maya.

Realmente es una imagen paradisiaca, aunque puede tener ciertos matices. El entorno es especial, si bien la playa aunque no puedo ponerle pegas, no es de lo más notorio. Con esto no quiero desmerecer lo que a simple vista destaca, pero mi opinión es que hay otras playas con un encanto especial, alejadas de hoteles y excursiones guiadas, como Boca Paila, la cual me pareció un paraíso terrenal.

Así que aunque puedas pasar divertidos momentos tomando un cóctel, y dos y tres…merece la pena descubrir otros lugares de la zona. Si hablamos de playas, no todas las que visitamos me resultaron atractivas, por ello te recomiendo ser selectivo en función de tus intereses y gustos para no llevarte una desilusión.

Las instalaciones son todas excelentes. Bares junto al mar,  hamacas entre palmeras, tumbonas y camas balinesas. Estas últimas, solo para huéspedes del Royal Suite.

Las piscinas también son punto de encuentro de momentos divertidos. Recuerdo especialmente una degustación de chupitos de tequila mexicanos, donde además de saborear al trago su bebida más típica, las risas están garantizadas.

La animación en el hotel es constante, sobresaliendo la simpatía y profesionalidad del equipo encargado de la programación de entretenimiento. Encontrarás actividades muy variadas a lo largo de toda la estancia y en cualquier momento del día.

La oferta gastronómica es amplia. Correcta y variada. Aunque para degustar sabores mexicanos caseros, puros y auténticos hay que visitar los lugares en los que comen los aldeanos. ¡No hay mejor experiencia!

Además del buffet, aunque no todos, probamos varios de sus restaurantes temáticos: Sumptuori (restaurante japonés) La Adelita (restaurante mexicano) y Punta Emilia (restaurante especializado en arroces, pescado y marisco).

Sin duda alguna destaco la magia del restaurante Punta Emilia. No puedes venirte de Mexico sin tener una cena romántica a los pies del Mar Caribe.

Un marco inigualable, en el que a pesar de ser un  restaurante, lo que menos recordarás es la comida.

Y si la exclusiva oscuridad de la noche es alumbrada por las estrellas, no lo dudes y pide un deseo…

Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo. Filósofo Griego

Asia Gardens

Viajar a países exóticos, es a la vez que enriquecedor, apasionante. Pero, ¿qué te parece si nos traemos un trocito de Asia al Mediterráneo?Tentador, muy tentador, ¿verdad?

Ésta fantasía tan solo puede teñirse de realidad si cruzas las puertas del Hotel & Thai Spa Asia Gardens. Un lujoso hotel de cinco estrellas e infinitos y merecidos premios concedidos desde 2008 hasta la actualidad, como el mejor hotel de España y de Europa.

Lo caracterizan unas vistas panorámicas, estratégicas, al estar situado entre la barrera montañosa de Sierra Cortina, la montaña Puig y el Mar Mediterráneo, convirtiéndose en un lujoso espectador, silencioso, de la bulliciosa ciudad de Benidorm en una tribuna de lujo.

Esta ubicación geológica, hace que la zona se caracterice por tener un “microclima especial” gozando de una temperatura media anual de 22º. Veranos suaves; Otoño, Invierno y Primavera con temperaturas de las más altas y cálidas del Sur de Europa, siendo las máximas durante el día, similares a las Islas Canarias con una variación de 1 ó 2 grados respecto a estas.

Rascacielos y el mar a lo lejos.

Con todas las condiciones  a favor, sólo tienes que cruzar su umbral, y dejarte envolver por la embriagadora atmósfera de paz y tranquilidad que se respira en el ambiente.

Cuando llegas a recepción el amplísimo y luminoso hall, es colmado por la exquisita atención de sus empleados. Gesto amable e imborrable sonrisa que te contagia y transmite una sensación muy agradable extensible a toda la estancia.

Y es que Asia Gardens es mucho más que un lujoso hotel, es un refugio de serenidad donde afloran las más intensas sensaciones y emociones. Un lugar en el que es imposible pausar la ilusión, la imaginación y el disfrute.

Una de las características más notables de este emplazamiento, es la gran variedad de flora, en una ruta botánica que da color, frescura y singularidad al entorno, entre más de 3000 especies traídas desde Asia.

Bambúes, cocoteros, palmáceas, un gran Algarrobo de más de 200 años y el Macrobonsai Pinus  Pentphylla. Éste último es el buque insignia del lugar, procedente de la región de Saitama Ken, plantado por la familia Nakayama, criado y formado durante casi dos siglos según técnicas y tradiciones japonesas generación tras generación.

Dejarás en tu habitación el reloj para perderte sin prisas entre sus senderos, disfrutando por completo de cada segundo que marcan las manecillas de tu imaginación, aprendiendo a detener el tiempo, si bien no en el espacio, sí en tu recuerdo.

Nunca sentirás mayor placer al perderte entre sus enredados caminos, pues cada uno de ellos te conducirá a un lugar especial.

Conozcamos algunos de sus secretos.

PISCINAS
Las piscinas son uno de su grandes atractivos. El hotel tiene 4 piscinas climatizadas a 30º de octubre a mayo y una piscina a temperatura ambiente.

Piscina de las Flores
Piscina climatizada. Uso exclusivo de clientes alojados en Suites.

Piscina Zen

© www.asiagardens.es

En el área mas alejada del núcleo del hotel, encontrarás esta piscina para uso familiar. Tal vez el lugar con más bullicio de chiquillería, aunque contenido y sosegado por la calma del lugar. En el interior del vaso mayor, un pequeño jacuzzi que hace las delicias de los huéspedes que se relajan entre hamacas y palmerales.

Piscina Caras de Angkor
Piscina climatizada para uso exclusivo de adultos.

Sin duda, uno de los lugares con más magia. Tal vez por la perfecta fusión entre todos sus elementos, que consiguen crear un decorado tan real como ilusorio.

La monumental roca tallada, te traslada al continente asiático, reproduciendo a la perfección las caras de piedra gigantes en el templo antiguo de Bayon en Angkor, Siem Reap, Camboya.

Los intensos colores de la exótica vegetación y el silencio, interrumpido exclusivamente por el relajante sonido de la cascada que cae como lágrimas de felicidad, sobre el rostro tallado.

Piscina Langkawi

Varias son las piscinas, que a diferentes niveles y comunicadas entre sí mediante pequeñas escalinatas, se funden con el horizonte en una ilusión óptica de perspectiva interminable.

Una vez más, entra en escena la cuidada escenografía, que acompañada por los caprichosos colores del atardecer hacen que cada momento del día se tiña de una luz especial.

Piscina Thai Spa
Una piscina para uso exclusivo de clientes del Spa.

Piscina exterior Thai Spa

Climatizada, con una zona exterior y otra interior, comunicadas por una puerta central, la cual te la la opción de elegir entre ambas opciones: relajarte bajo el sol, o sentirte más protegido de las posibles inclemencias tras enormes cristaleras. Lo que te asegura disfrute completo en cualquier época del año.

Piscina interior Tai Spa

Si lo prefieres, tienes la opción de contratar masajes exclusivos en las palafitos exteriores previstos de tatami para masaje tradicional tailandés, a los pies de la piscina, sobrevolando la vegetación, sobrepasando tu imaginación.

THAI SPA
Es momento de hablar del Spa, donde nada queda en manos del azar. Expertos masajistas instruidos en la prestigiosa escuela del Wat Pho, la Escuela de Masaje Tailandés, más antigua del país, ponen a tu disfrute técnicas provenientes de la legendaria China e India con el único objetivo de crear una verdadera armonía entre el cuerpo y la mente.

Además, tendrás la oportunidad de practicar actividades orientales provenientes de Tailandia, China y la India tales como el Taichí, Chi-Kung, Yoga y Meditación entre otras otras, pudiendo escoger o alternar entre las diferentes técnicas, todo ello unido a diferentes programas de alimentación saludable, siguiendo los consejos de expertos en dietética oriental y occidental.

Y si hablamos de alimentación, no podemos dejar de hablar de la amplia oferta gastronómica que ofrecen sus restaurantes.

RESTAURANTES
Todos y cada uno de los restaurantes, se caracterizan además de un servicio inmejorable, por la selección de la mejor materia prima, una cuidada elaboración y el mejor escenario posible.

Restaurante Koh Samui
Fusión de la más selecta cocina oriental. Amplia y variadas especialidades asiáticas.

© www.asiagardens.es

Restaurante Udaipur
El gran buffet Udaipur es la fusión magistral de la cocina tradicional mediterránea e internacional junto con los originales sabores de Asia.

Disfrutar de la mágica vinculación que se crea entre gastronomía y atmósfera, degustando los sabores del restaurante al borde del lago, al atardecer,  se puede convertir en la mejor de las experiencias.

Restaurante buffet Udaipur

Restaurante In Black
Y si hablamos de experiencias no hay sensación de mayor romanticismo que el restaurante In Black.
Cenar en su terraza es la perfección absoluta.  Intimidad únicamente vulnerada por los sonidos de la naturaleza y el croar de las ranas.

Deliciosa cocina internacional intensificada, sin duda, por la belleza del lugar. ¡Mi favorito!

Además puedes degustar otros restaurantes y bares que se distribuyen a lo largo de todo el complejo (piscinas, hall…). Disfrutar de la quietud del continente asiático en el frenético ritmo de vida europeo,  solo es posible en el Mediterráneo. ¡A qué esperas!

Alégrate, porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora.Buda

Nuestra cena de Navidad

Acaba 2017, pasamos cada hoja del calendario sin apenas darnos cuenta de la velocidad con la que sucede y llegamos a diciembre, último mes del año. Un mes cargado de festividades, celebraciones, deseos de paz, felicidad y buenos propósitos.

Propósitos que a veces hacemos realidad y otras se esfuman con la misma rapidez con la que los hemos pensado. Uno de los propósitos que intentamos  cumplir cada año, es el de agradececimiento, en este caso a mi suegros.

A mi suegra, por el esfuerzo y dedicación diario de enfrentarse a la tediosa rutina de cocinar cada día del año para toda la familia. A mi suegro, porque cada lunes se vacia los bolsillos para cargar con bolsas colmadas de productos frescos del mercado, y llenar nuestra nevera.

A los dos, por enseñarnos y compartir el disfrute con la buena mesa,  rebosante de los mejores productos en casa y también por buscar siempre la excusa perfecta en busca de los mejores restaurantes, testigos de momentos especiales  bajo las faldas del mantel.

¡Gracias!

Este año, con motivo de nuestro viaje a Rivera Maya, hemos puesto sobre nuestra mesa el sabor de México, con una mezcla de aromas, colores y sabores intensos, sin olvidar nuestras raíces y productos de la tierra.

Bienvenida

Para recibir a los invitados comenzamos con esta colorida y divertida presentación. En el centro de la escena, una palapa típica de los poblados mayas, que yo misma hice con hojas y palillos decorada al mas auténtico estilo caribeño.

En los cuencos de madera que la rodean, servimos agua de Jamaica, una infusión hecha de cálices (sépalos) de la rosa de Jamaica (Hibiscus sabdariffa). Tiene un intenso aroma, un atractivo color rojo y un sabor agrio, parecido al del arándano, añadiéndose a menudo azúcar para endulzarlo.

Intentamos con esta puesta en escena, recordar la calurosa bienvenida que nos hicieron en el humilde poblado maya de Ek Balam. Una experiencia única e inigualable.

Para picar, un aperitivo de nachos mexicanos y salsas típicas de la zona. Picante suave que estimula el paladar.

Entrantes

Y ya en la mesa, hacemos pausa para que los invitados busquen su cubierto, personalizado con su nombre, tomen asiento y descubran el mensaje secreto que esconde el papiro. Un poco de misterio para darle emoción a la noche.

Continuamos con el “Cóctel  Riviera Maya”. Refrescante mezcla de licor de melón, zumo de naranja y daiquiri de fresa. En esta ocasión el daquiri nos ha salido demasiado granizado. El punto justo es difícil, ya que si queda muy líquido su densidad hace que se mezcle con las otras capas, perdiendo estética en la presentación.

El primer entrante en mesa, además de los “nachos mexicanos” que acompañan nuestro cóctel, son unas “bolitas de papa”, echas con patata y queso fresco. Un sabor sencillo, humilde, de rápida elaboración, sin pretensiones de gran cocina, que se potencia al entremezclar el bocado con salsa de guacamole y tomate. Fácil elaboración, sacada de un recetario mexicano que nos regaló nuestro taxista en Riviera Maya. ¡Gracias Raúl!

Contra la sed, y el picante, una cerveza con tequila.

Cambiamos de tercio, pero sin abandonar el continente americano. Utilizamos para la presentación de unas tapas de pulpo, una cama de patatas violetas. Al parecer se desconoce la historia y origen de estas patatas, no obstante, su procedencia se sitúa en América del Sur. Su sabor, no difiere al de la patata tradicional, aunque sí su textura y propiedades.

Para acompañar, unas perlas de yuzu, que aportan un toque ácido y fresco y alguna flores comestibles.

Potenciamos el sabor, con Libalis, un vino blanco que se caracteriza por la elegante explosión de frutas en nariz (melocotón, moscatel, piña, maracuyá). En boca continúa siendo muy frutal y equilibrado, dejando una larga estela de recuerdos tropicales.

¡No podíamos haber elegido otro vino para la ocasión!

Pero el plato estrella de la noche fue esta lata de conserva.

Unos langostinos con salsa al whisky escondía su interior. Un sabor suave, fino y elegante que hizo las delicias de todos. No pensábamos que iba a gustar tanto, pero sin vacilar a todos les encantó. Con pan recién horneado no quedó gota ni resto alguno de la salsa.

El siguiente aperitivo son unas tostas de pan con paté de aceituna negra, tomate seco en aceite de oliva virgen extra y parmesano. Contraste de sabor potente que es maridado con un crianza de bodegas Barahonda, conocido por nosotros en la degustación y visita a su restaurante.

Y no podía faltar el jamón Serrano, el lomo de bellota y la tabla de quesos.

De izquierda a derecha: queso con chile, queso parmesano y queso curado “boffard”.

Otro plato que gusta mucho es nuestro particular baile de gazpachitos.
Gazpacho de mango con hueva de mujol. Y gazpacho de cereza con gamba roja, ralladura de pistacho, anchoa, queso parmesano y emulsión de aceite de albahaca. Agradecer desde estas líneas el inestimable y maravilloso favor recibido por parte de José Antonio Trujillo Fernández, Director Comercial de Collados Gourmet, sin tu buen hacer no hubiera sido posible. Millones de gracias.

Principal

Vamos llegando al final de la cena con nuestro particular huerto de navidad murcianico.
Tierra de aceituna negra deshidratada cubre la base sobre la que realizaremos la plantación de mini zanahorias (moradas, naranjas y amarillas), brotes variados, cebollinos y mini alcachofas.

También nuestra tomatera de cherry junto a una plantación de lechugas y espárragos. ¡Divertido a la vez que riquísimo!

Continuando con la misma temática, el postre no podía ser otro que estas mini macetas de helado de mango, tierra de galleta y fresa. El aroma de la menta pone el broche final. Un postre delicioso, rápido de preparar y muy refrescante.

Empezábamos nuestra cena con sabores de México y no podemos cerrar la velada de otro modo. En este caso, preparamos un mini chupito de “tequila sunrise” a base de granadina, naranja y tequila. Un toque agradable a la vez que potente para poner el punto y seguido a un año más.

El que da, no debe volver a acordarse; pero el que recibe nunca debe olvidar.Anónimo